Archivo para octubre 2011

ORIGEN DE LAS CONSTELACIONES ACTUALES   Leave a comment

Desde el punto de vista de la arqueoastronomía  surge el problema de relacionar el cielo de época homérica con el de Ptolomeo. En la obra de Homero y Hesiodo sólo se mencionan unos cuantos astros como hemos visto: las Osas, también llamados carros, Orión, el Boyero y Arturo, Sirio, Pléyades, Híades y Sirio. El problema a estudiar, por tanto, es cómo “rellenaron” los griegos el firmamento con las constelaciones actuales.

         Para responder a esta pregunta, los arqueastrónomos han analizado las constelaciones de Ptolomeo. Y es que si se representan las constelaciones clásicas, éstas no están distribuidas teniendo como centro el polo celeste, sino que se hayan desplazadas. Sin duda esto es debido a la precesión de los equinoccios, lo que indica que las constelaciones de Arato fueron descritas en una época anterior. Los diversos estudios sobre el tema proponen unas fechas alrededor del 2000 -3000 a.C. (Ovenden), para una latitud de unos 36º N. En cuanto al lugar de origen, la cuestión es más complicada. Aunque muchos arqueoastrónomos  sitúan su origen en Creta (influidos por muchos escritores clásicos, como el propio Eratóstenes, que atribuía un origen cretense a las Osas), lo cierto es que desde el punto de vista histórico, tal hipótesis es difícil de sostener. Más probable parece situar su origen en la costa este del Mediterráneo, región habitada por los Fenicios (Belmonte), ya que por su posición geográfica estaban en contacto con la astronomía y mitos mesopotámicos, así como los procedentes de Siria, Egipto o Anatolia. Además son conocidos los contactos culturales entre griegos y fenicios en la primera mitad del primer milenio a.C., gracias a los cuales los primeros conocieron, entre otras cosas, la navegación de altura y el alfabeto. A este respecto conviene recordar que tanto Arato como Eudoxo eran originarios del sur de Anatolia, por lo que sin duda conocían las tradiciones astronómico-mitológicas de la zona, así como las mesopotámicas, sirias, cananeas y por supuesto, griegas.

    Está claro que para analizar el origen de las constelaciones hay que referirse obligatoriamente a la astronomía mesopotámica. De hecho, hasta hace poco se pensaba que Homero nos había transmitido el conocimiento astronómico griego autóctono más temprano y sin embargo muchos autores sugieren hoy una relación entre las referencias astrales de sus obras y las tablas Mul-Apin, en concreto, si comparamos la secuencia de astros que aparecen en laOdisea e Ilíada arriba citadas, con la que figura en las tablas Mul-Apin, se puede comprobar que son idénticas. Si además tenemos en cuenta que las obras de Homero se compusieron tras la redacción de estas tablas astronómicas, surge la posibilidad de que los creadores de estas epopeyas griegas tuviesen conocimiento de la astronomía mesopotámica.

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Publicado octubre 31, 2011 por Mery en Mitos sobre constelaciones, Mitos y leyendas

Orion   Leave a comment

Los antiguos Griegos vieron la figura del gran mito Griego Orión en el cielo de la noche. Hay diferentes historias sobre el nacimiento de Orión. De acuerdo a una versión del mito, Orión era el hijo de un pobre pastor llamado Hirieo. Una vez, Zeus, Hermes, y Poseidónpasaron por casa Hirieo. Hirieo fue tan generoso con sus invitados que mató el único animal que tenía que era un toro.

Hirieo no sabía que sus invitados eran dioses. Los dioses querían agradecer la generosidad de Hirieo concediéndole un deseo. El deseo más grande de Hirieo era el de tener un hijo. Los dioses le dijeron que enterrara la piel del toro que había sacrificado para ellos y que orinara encima de eso. Después de nueve meses, un niño nació en ese lugar. El niño se convirtió en un muchacho muy hermoso y fuerte.

El era tan buen cazador que fue empleado por el rey Oenopión para que matara las feroces bestias que estaban aterrorizando a los habitantes de la isla de Chios. Contento con su éxito, Orión dijo que mataría a todos los animales salvajes de la Tierra. Pero la diosa de la tierra Gea, quien era la madre de todos los animales, no estaba contenta con las intenciones de Orión.

Entonces, Gea le envió un enorme escorpión a Orión. Orión pronto se dió cuenta que su fortaleza y espada eran inútiles contra esa bestia poderosa. Trató de escapar, pero el escorpión lo picó y mató. Como recompensa, Gea colocó al escorpión en el cielo como una constelación que aparece como si constantemente estuviera persiguiéndo a Orión cuya figura fue también colocada entre las estrellas.

Publicado octubre 31, 2011 por Mery en Mitos sobre constelaciones, Mitos y leyendas

Ascensores espaciales   Leave a comment

Un ascensor espacial es un ascensor hipotético que conecta la superficie de un planeta con el espacio. Básicamente es una estación espacial en una órbita geosíncrona, y de la que parte un cable de más de 36.000 km de largo que llega hasta el suelo, y que puede tener forma de riel. Para mantener el equilibrio de la estructura, además de situar el anclaje en algún punto lo más cerca posible del ecuador, para minimizar los efectos de tensión por la diferencia entre la rotación de la Tierra y la órbita geosincrónica del satélite, los ponentes de esta tecnología futurista proponen utilizar un tramo de cable idéntico extendido hacia el espacio o bien un contrapeso, de tal suerte que el cable estaría en equilibrio con su centro de masas en órbita geosíncrona. Una vez el cable en su lugar, pueden subir y bajar por él naves y cargas a un coste unas cien veces menor que el que supone lanzarlas por medio de un cohete (prácticamente, el coste de la electricidad necesaria para impulsar el ascensor). El concepto fue formulado, tal y como se conoce hoy día, por el ingeniero ruso Yuri Artsutanov en 1960, dentro de un artículo del diario Pravda «В Космос — на электровозе» (traducido al inglés como “To the cosmos by electric train”),1 aunque reconocía que la resistencia a la tracción necesaria para construir el cable no podía obtenerse con ningún material conocido en ese momento. Sin embargo, la idea de un ascensor espacial se remonta al 1895, concebida por el físico ruso Konstantin Tsiolkovsky.

Elevadores espaciales en la ciencia ficción

Hay una cierta disputa entre Arthur C. Clarke y Charles Sheffield como introductores del concepto en una obra de ficción. El primero introdujo el concepto a una audiencia más amplia en su novela Las fuentes del paraíso (en inglés The Fountains of Paradise) de 1978; en dicha obra, los ingenieros construyen un ascensor espacial en la cima de la isla ecuatorial de Taprobane (que tiene cierta semejanza con Sri Lanka). Charles Sheffield menciona un ascensor espacial en su novela La telaraña entre los mundos, que fue terminada unos meses antes, aunque no logró publicarla hasta después de aparecer la novela de Clarke.

Los ascensores espaciales se han convertido en una figura recurrente de la ciencia ficción dura, al ser uno de los pocos métodos eficientes para colocar grandes cargas en órbita. Los ascensores espaciales son argumentos narrativos en obras tales como:

  • Las fuentes del paraíso, Cánticos de la lejana Tierra y 3001: Odisea final de Arthur C. Clarke.
  • La telaraña entre los mundos de Charles Sheffield
  • La trilogía formada por Marte rojo, Marte verde y Marte azul de Kim Stanley Robinson.
  • Deepsix, de Jack McDevitt
  • La serie de comics Battle Angel Alita de Yukito Kishiro.
  • En Halo 2 existe una Nueva Mombasa y una Vieja Mombasa en Kenia. La primera posee un ascensor espacial que es destruido por el Covenant en Halo 3:ODST. Precisamente en Halo 3, en el nivel “Autopista Tsavo” se ven anillos que formaban parte del ascensor y que cayeron a tierra cuando la estructura fue destruida,.
  • Los viajes de Tuf de George R. R. Martin.
  • En el videojuego Sid Meier’s Civilization IV existe la posibilidad de construir un ascensor espacial.
  • En el anime Gundam 00 se han construido 3 elevadores orbitales en la tierra que estan conectados a una red orbital de placas solares que suministra al mundo entero de electricidad, ya que los recursos fosiles se han acabado agotando.
  • Durante las secuencias cinemáticas del videojuego I-War aparece un ascensor espacial múltiple que conecta la tierra con una estación espacial.
  • En la saga de Akasa Puspa la mayoría de los planetas en el cumulo globular “misteriosamente” cuentan con un ascensor , una babel, espacial
  • en el anime Legend of the galactic heroes, el planeta Phezzan posee un gigantesco elevador orbital desde el cual controlan todo el trafico espacial que ingresa o egresa del planeta
  • En el videojuego Mega Man X8, hay un elevador espacial llamado “Jakob” que sirve para llevar gente a la Luna.
  • En el libro Charlie y el gran ascensor de cristal, continuación de Charlie y la fábrica de chocolate, del autor británico Roald Dahl.
  • En el videojuego airforce delta strike hay un nivel en el que se ve un acensor espacial que luego es destruido por un space aircraft*

Hipótesis de Ascensores Espaciales

Cable de nanotubos

Estructura molecular de los nanotubos de carbono.

Los ascensores espaciales eran hasta hace muy poco materia de ficción pura, pues ningún material conocido podía soportar la enorme tensión producida por su propio peso. Actualmente ciertos materiales comienzan a parecer viables como materia prima: los expertos en nuevos materiales consideran que teóricamente los nanotubos de carbono pueden soportar la tensión presente en un ascensor espacial. Debido a este avance en la resistencia de los nuevos materiales, varias agencias están estudiando la viabilidad de un futuro ascensor espacial:

En Estados Unidos, un antiguo ingeniero de la NASA llamado Bradley C. Edwards ha elaborado un proyecto preliminar que también están estudiando científicos de la NASA. Edwards afirma que ya existe la tecnología necesaria, que se necesitarían 20 años para construirlo y que su costo sería 10 veces menor que el de la Estación Espacial Internacional. El ascensor espacial de Edwards no se parece a los presentes en las obras de ficción, al ser mucho más modesto y a la vez innovador en lo que concierne a su eventual método de construcción.

Edwards propone que el ascensor espacial se construya de manera análoga a como se construían los puentes en tiempos pasados: tendiendo una cuerda entre ambos extremos del obstáculo natural, y reforzar progresivamente la cuerda inicial con tramos cada vez más gruesos y resistentes. El elevador de Edwards sería una cinta extremadamente fina (unos cuantos nanómetros) de nanotubos de carbono, que sería lanzada al espacio de manera convencional. Una vez en órbita geosíncrona, la cinta sería descendida a la Tierra con la ayuda de un peso. La cinta sería tan ligera que la nave en la que fue lanzada serviría de contrapeso.

El cable sería recuperado al llegar a la superficie terrestre y anclado en una plataforma flotante en algún punto del ecuador. Con eso se terminaría la construcción del primer elevador espacial. Pese a su finura, la cinta de nanotubos de carbono sería lo suficientemente resistente para soportar el ascenso de un vehículo eléctrico de un centenar de kilogramos.

Edwards también propone utilizar tal capacidad de carga inicial no para carga, sino para reforzar el cable añadiendo más cintas a la primera, utilizando un vehículo eléctrico que montaría el cable sujetándose de él, tal proceso se repetiría hasta lograr construir un cable compuesto capaz de llevar a órbita geosíncrona la capacidad de carga deseada.

También las agencias europea y japonesa están trabajando en sus propios diseños. Asimismo, la Spaceward Foundation ha establecido diversos concursos y premios para quienes aporten mejoras para la construcción de dicho ascensor.

LaserMotive LLC

En noviembre de 2009 un proyecto desarrollado en Seattle en los Estados Unidos ganó un concurso apoyado por la NASA que tenía como objetivo diseñar un ascensor espacial basado en las ideas presentadas en la literatura científica y de ficción. La máquina ganadora, llamada “LaserMotive LLC” logro ascender 899 metros a lo largo de un cable que colgaba desde un helicóptero e impulsada por un motor eléctrico el cual recibía su carga a partir de un conjunto de celdas voltaicas que convertían en energía eléctrica la luz emitida por un láser en tierra que apuntaba directamente a la máquina.

Esta máquina consiguió mediante este método ascender los 899 metros de cable en tres minutos y 48 segundos por lo cual se le entregó un premio de 900.000 dólares por parte del Proyecto Retos Centenarios de la NASA.

(http://es.wikipedia.org/wiki/Ascensor_espacial)

Publicado octubre 30, 2011 por sbabri en Tecnología espacial

Red del Espacio Profundo   Leave a comment

Red del Espacio Profundo, o en inglés Deep Space Network (DSN) es una red internacional de antenas de radio que sirven como apoyo a misiones interplanetarias de nave espaciales, de las observaciones de astronomía de radio y del radar para la exploración del Sistema Solar y del universo. También sirve de apoyo a misiones en órbitas terrestre. El DSN forma parte del Jet Propulsion Laboratory de la NASA (JPL), en Pasadena.

La antena de Canberra es una de las tres antenas parabólicas de 70 metros) que forma la Red del Espacio Profundo. Cada una de estas tres antenas se ubica aproximadamente a un tercio de la longitud de la Tierra respecto a las otras dos. Además de la de Canberra, existe otra en el desierto de Mojave cerca de Goldstone (California), y una tercera, la DSS-63, situada en el Madrid Deep Space Communications Complex, en Robledo de Chavela (cerca de Madrid) (España). De esta manera, y al ser la responsable de comunicaciones interespaciales, se asegura el que al menos tenga una de las antenas preparada para comunicarse con alguna de las naves, independientemente de la posición respecto al sistema solar.

(http://es.wikipedia.org/wiki/Red_del_Espacio_Profundo)

 El sistema del Deep Sapce Network, con sus Centros de Observación situados estratégicamente en todo el globo, se puede considerar como el sistema de telecomunicaciones de mayor tamaño y sensibilidad , así como la mayor Red de Radio-Navegación del mundo. Sus principales actuaciones consisten en el apoto a las misiones de naves interplanetarias, así como la Radio-astronomía y la Radar-astronomía para la exploración del sistema Solar y el Universo.

  Las investigaciones científicas para la exploración del sistema Solar llevadas a cabo por la NASA son realizadas en su mayoría mediante el empleo de sondas robotizadas y expediciones no tripuladas. Es la red del DSN la encargada de proporcionar las comunicaciones bidireccionales que permiten enlazar con las sondas para poder realizar las Acciones de Control y Guiado pertinentes, así como obtener las imágenes y el resto de datos de interés recogidos por las mismas. Para ello, todas las antenas de que dispone el DSN son reflectores parabólicos direccionables y de alta ganancia.

  Así mismo, el DSN se encarga también de funciones de apoyo para algunos satélites en órbita alrededor de la Tierra, principalmente dos grupos de satélites:

  • Satélites situados en órbitas de gran altura: Abarca satélites situados hasta 1’7 millones de Km. de la Tierra.
  • Satélites de órbita baja: Gestionados más recientemente, sus órbitas se encuentran entre los 100 Km. y los 1.600 Km.

  Las necesidades de Telecomunicaciones para los satélites de órbita terrestre son esencialmente diferentes de las de las misiones de exploración del Espacio Profundo. Como resultado de esto, las comunicaciones para la mayoría de los satélites científicos de los EE.UU. en órbita terrestre son controlados por la red secundaria de la NASA conocida como Tracking and Data Relay Satellite Systems.

  El DSN es una organización de la Oficina de Comunicaciones Espaciales (Office of Space Communications) de la NASA , siendo controlada y dirigida técnicamente por el JPL

Principios:

  El predecesor del actual DSN se estabñeció en enero de 1958, cuando el JPL , a petición del Departamento de Defensa de los EE.UU., desarrolló Sistemas Portátiles de Seguimiento en Nigeria, singapur y California para recibir datos de Telemetría y poder trazar la órbita del Explorer 1, el primer satélite operativo norteamericano. El 3 de diciembre de 1958, el JPL fue transferido del Departamento de defensa a la NASA y se dio la responsabilidad sobre el diseño y ejecución de los programas de exploración de la Luna partiendo de una nave operativa de forma automática.

  Pco tiempo después, la NASA estableció el concepto de Red de Espacio Profundo (Deep Space Network), entendida como una serie de complejos de observación controlados y operativos de forma autónoma, cuya misión sería la de dar cobertura de Telecomunicaciones a las misiones espaciales independientemente de sus características, a fin de evitar que cada una requiriese su propia red especializada.

  Desde 1958 hasta 1993, el DSN se ha encargado de las funciones principales de Seguimiento, Telemetría y Telecomando de más de 30 proyectos espaciales, lo que se traduce en un total de 74 misiones entre las lunares y las interplanetarias. La exploración de la Luna comenzó con las misiones de observación de Pioneer 3 y Pioneer 4, en 1958, seguidas de las 9 sondas de televisión del proyeco Ranger entre 1961 y 1965.

  Las misiones del Proyecto Surveyor 1 permitieron que tras sus 7 alunizajes y sus 5 misiones orbitales de reconocimiento (1966-1967), se tuviese la suficiente información sobre la superficie de la Luna como para poder seleccionar las zonas de alunizaje de las misiones tripuladas del Proyecto Apollo.

Complejos de Comunicaciones:

  Para poder mantener un contacto continuado con las misiones espaciales en seguimiento durante las 24 horas del día, son necesarias una serie de estaciones de Observación, cuya distribución en la superficei terrestre debe ser escogida con atención. debido, además, a la rotación de la tierra, de aproximadamente 0’004 grados por segundo, todos los cuerpos celestes, y ello incluye a las naves espaciales en seguimiento, aparecen por el Este para desaparecer por el Oeste, recorriendo una amplia zona del cielo en su movimiento. Por todo ello, el DSN dispone de tres Centros de Observación, separados 120 grados y situados en California, Australia y España, que pueden seguir sus objetivos entre 8 y 14 horas diarias, pasando después el control a otra Estación de Seguimiento.

  Principalmente cada complejo está formado por:

  • Una antena de 70 m. de diámetro: Constituyen los receptores de mayor sensibilidad de los que dispone el DSN y permiten el seguimiento de naves a más de 16 billones de Km. de la tierra. Estos enormes receptores recogen y amplifican señales de muy baja potencia (Del orden de la 100 millonésima parte de la 100 billonésima parte de 1 Watio.), aproximadamente mil billones de veces más débiles que las señales de TV con las que convivimos.
  • Una antena estándard de 34 m. de diámetro: Son el resultado de la evolución de los antiguos reflectores parabólicos de 26 m. diseñados para el seguimiento de la Misión Apollo a la Luna. son idénticas a los Radiotelescopio desarrollados en los 1950.
  • Antenas auxiliares de Gran Eficiencia: Estos paraboloides de 34 m. de diámetro incorporan los más recientes avances en el diseño y la mecánica de este tipo de estructuras. Son elementos de apoyo a los anteriores reflectores.
  • Reflectores de 26 m. de diámetro: Sus años de actividad concluyeron con la Misión Apollo entre 1967 y 1975, y en la actualidad se han destinado al seguimiento de los satélites en órbita alrededor de la Tierra para rangos entre 160 Km. y 1.000 Km, llegando en ocasiones a controlar la Telemetría de hasta 15 satélites al día.
  • Antenas omnidireccionales de 13 cm. de diámetro: Se encargan de recibir la información de GPS procedente del sistema de posicionamiento Global del Departamenteo de Defensa, información necesaria para la correcta navegación de las sondas espaciales (Posición respecto a la Tierra) y para el correcto posicionamiento de los satélites en órbita terrestre.
  • Antenas de 9 m. de diámetro: Sólo se mantienen en el Centro de Observación goldstone, California, y fueron diseñadas para las comunicaciones con satélites en órbita terrestre que necesitan funciones de recepción y seguimiento básicamente diferentes de las de las misiones espaciales.

Tracking and Data Relay Satellite System (TDRSS):

  La mayoría de los satélites terrestres se encuentran en órbitas comprendidas entre los 200 y los 12.000 Km. Los satélites de órbita terrestre tienen períodos de observación desde la tierra relativamente cortos, que suelen tener una duración media de 35 minutos y en ocasiones de tan sólo 10 minutos. esta característica, junto con la relativa potencia de las señales que transmiten hacen que no sean necesarias antenas de dimensiones tan considerables como los reflectores anteriormente citados, y por ello se dispone de antenas específicas que no emplean los receptores ultrasensibles de bajo ruido empleados en las misiones espaciales. Debido a estas diferencias, los enlaces de comunicaciones para la mayoría de los satélites nortemamericanos, los satélites orbitales de aplicaciones científicas, e incluso el Telescopio Espacial Hubble y las misiones tripuladas del Transbordador Espacial son soportados mediante el sistema de Seguimiento y Fiabilidad de Información de los Satélites, operativo y controlado por la NASA desde Centro Espacial de Vuelo de Goddard, en Greenbelt, California.

  El sistema estáformado por varios satélites de comunicaciones en órbita geoestacionaria a 36.000 Km. de altura. La principal Estación Base en la tierra está en White Sands, New Mexico. De este modo, en vez de disponer de cortos períodos de observación desde la Tierra, mediante la información continuada proporcionada por la constelación de satélites, se controla de manera ininterrumpida cualquier nave espacial que se encuentre por debajo de ellos.

  Algunos satélites de investigación científica se encuentran, sin embargo, en órbitas de más de 1’7 millones de Km., más allá del rango de operatividad del TDRSS. Estos satélites de órbita grande y un grupo específico de satélites de órbita baja de carácter científico son controlados directamente por las antenas de 26 m. del DSN, diseñadas para moverse a 3 grados por segundo.

(http://www.upv.es/satelite/trabajos/pracGrupo15/Marte/DSN/Introd01.html)

Publicado octubre 30, 2011 por sbabri en Tecnología espacial

Sputnik 1   Leave a comment

El Sputnik 1 (ruso: Спутник-1, pronunciación: [ˈsputnʲɪk]) lanzado el 4 de octubre de 1957 por la Unión Soviética fue el primer satélite artificial de la historia. En 1885 Konstantin Tsiolkovsky fue el primero en escribir en su libro “Sueños de la Tierra y el Cielo” (ISBN 1414701632) cómo un satélite podía ser lanzado dentro de una órbita de poca altitud. El Sputnik 1 tenía una masa aproximada de 83 kg, contaba con dos transmisores de radio (20,007 y 40,002 MHz) y orbitó la Tierra a una distancia de entre 938 km en su apogeo y 214 km, en su perigeo. El análisis de las señales de radio se usó para obtener información sobre la concentración de los electrones en la ionosfera. La temperatura y la presión se codificaron en la duración de los pitidos de radio que emitía, indicando que el satélite no había sido perforado por un meteorito. El Sputnik 1 se lanzó con el vehículo de lanzamiento R-7 y se incineró durante su reentrada el 4 de enero de 1958. El Sputnik 1 fue el primero de varios satélites lanzados por la Unión Soviética durante su programa Sputnik, la mayoría de ellos con éxito. Le siguió el Sputnik 2, como el segundo satélite en órbita y también el primero en llevar a un animal a bordo, una perra llamada Laika. El primer fracaso lo sufrió el Sputnik 3. La nave Sputnik 1 fue el primer intento no fallido, de poner en órbita un satélite artificial alrededor de la Tierra. Se lanzó desde el Cosmódromo de Baikonur en Tyuratam (370 km al suroeste de la pequeña ciudad de Baikonur) en Kazajistán, antes parte de la Unión Soviética. La palabra sputnik en ruso significa “compañero de viaje” (“satélite” en astronáutica). El nombre oficial completo, se traduce sin embargo como “Satélite Artificial Terrestre” (ISZ por sus siglas en ruso). El Sputnik 1 fue el primero de una serie de cuatro satélites que formaron parte del programa Sputnik de la antigua Unión Soviética y se planeó como una contribución al Año Internacional Geofísico (1957-1958), establecido por Organización de las Naciones Unidas. Tres de estos satélites (Sputnik 1, Sputnik 2 y Sputnik 3) alcanzaron la órbita terrestre. La secuencia real de toma de decisiones en lo que respecta a la forma del Sputnik 1 fue enrevesada. Inicialmente el Académico Kéldysh ideó un satélite de 1,5 t en forma de cono, con la capacidad de hacer muchas mediciones físicas en el espacio, pero cuando los soviéticos leyeron que el proyecto estadounidense Vanguard tenía diseñados, y planeados dos satélites, uno pequeño tan sólo para ver si podían poner algo en órbita, los rusos decidieron hacer lo mismo, realizando lo que se traduce como “el satélite más simple”, que tenía un centímetro más de diámetro y era bastante más pesado que el Vanguard. Ellos tuvieron que ver si las condiciones en órbita terrestre baja podían permitir a un satélite mayor permanecer allí durante el tiempo necesario. Cuando meses después del Sputnik 1, fue puesto en órbita el satélite de prueba Vanguard, Jruschev lo ridiculizó comparándolo con un “pomelo”. Una vez que los soviéticos descubrieron que también podían poner en órbita satélites de prueba, pensaron en poner en órbita el satélite y laboratorio espacial Keldysh como Sputnik 3, haciéndolo tras un primer lanzamiento fallido. El satélite artificial Sputnik 1 era una esfera de aluminio de 58 cm de diámetro que llevaba cuatro largas y finas antenas de 2,4 a 2,9 m de longitud. Las antenas parecían largos bigotes señalando hacia un lado. La nave obtuvo información perteneciente a la densidad de las capas altas de la atmósfera y la propagación de ondas de radio en la ionosfera. Los instrumentos y fuentes de energía eléctrica estaban alojadas en una cápsula que también incluía transmisores de radio operando a 20,007 y 40,002 Mhz. (alrededor de 15 y 7,5 m en longitud de onda), las emisiones se realizaron en grupos alternativos de 0,3 s de duración. El envío a tierra de la telemetría incluía datos de temperatura dentro y sobre la superficie de la esfera. Reproducción del Sputnik 1 en el Planetario de Madrid (España). Debido a que la esfera estaba llena de nitrógeno a presión, el Sputnik 1 dispuso de la primera oportunidad de detectar meteoritos, aunque no detectó ninguno. Una pérdida de presión en su interior, debido a la penetración de la superficie exterior, se habría reflejado en los datos de temperatura. Los transmisores funcionaron durante tres semanas, hasta que fallaron las baterías químicas de a bordo, y fue monitorizado con gran interés a lo largo de todo el mundo. La órbita del entonces satélite inactivo fue observada más tarde ópticamente, hasta caer 92 días después de su lanzamiento (3 de enero de 1958), después de haber completado alrededor de 1 400 órbitas a la Tierra, acumulando una distancia de viaje, de aproximadamente unos 70 millones de km. El apogeo de la órbita decayó de 947 km tras el lanzamiento hasta 600 km el 9 de diciembre. El cohete auxiliar de lanzamiento del Sputnik 1 también alcanzó la órbita terrestre y fue visible de noche, desde la Tierra, como un objeto de primera magnitud, mientras que la pequeña pero pulida esfera, apenas era visible en sexta magnitud, por lo que era más difícil seguirla desde Tierra. Varias réplicas del satélite Sputnik 1 pueden verse en museos de Rusia y otra está expuesta en el Smithsonian “National Air and Space Museum” (Museo Nacional Smithsonian del Aire y del Espacio) en Washington DC. Los Estados Unidos también trabajaron sobre los satélites, inicialmente con equipos trabajando para la US Navy (Marina de los Estados Unidos) como el Proyecto Vanguard. Su primer lanzamiento se intentó antes que el Sputnik, pero fue retrasado muchas veces antes de ser lanzado desde la plataforma. Entonces empezó un gran esfuerzo en el Programa Júpiter del US Army (Ejército de los Estados Unidos) lanzando satisfactoriamente el Explorer 1 el 31 de enero de 1958. Éste fue considerado el principio de la carrera espacial entre las dos superpotencias, como un aspecto de la Guerra Fría. Ambas naciones intentaron superarse entre ellas en la exploración del espacio, culminando finalmente en el lanzamiento hacia la Luna del Apollo 11, el 16 de julio de 1969. Aunque esta última es una idea occidental, pues en la Unión Soviética, se hablaba que no era una carrera lunar, sino espacial, y al ser ellos -los soviéticos- en llegar primero al espacio, ganaron tal carrera. Tampoco se puede hablar de “finalizar la carrera” pues aún se compite en muchos campos espaciales. En el 2003 una unidad de reserva del Sputnik 1, llamada “modelo PS-1” se vendió en eBay (sin la radio, que fue extraída durante los años 60 al ser clasificada como material militar). Había estado en exposición en un instituto de ciencias cerca de Kiev. Se estima que se construyeron de cuatro a veinte modelos con propósitos de prueba. Un modelo del Sputnik 1 se entregó como regalo a las Naciones Unidas y ahora decora el vestíbulo de entrada de sus oficinas centrales en Nueva York.

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Sputnik_1

Publicado octubre 30, 2011 por sbabri en Tecnología espacial

NASA   Leave a comment

NASA son las siglas, en inglés, para la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (National Aeronautics and Space Administration) de los Estados Unidos, que es la agencia gubernamental responsable de los programas espaciales.

Historia

El programa espacial soviético lanzó el primer satélite artificial del mundo (Sputnik 1) el 4 de octubre de 1957. El Congreso de los Estados Unidos lo percibió como una amenaza a la seguridad y el Presidente Eisenhower y sus consejeros, tras varios meses de debate, tomaron el acuerdo de fundar una nueva agencia federal que dirigiera toda la actividad espacial no militar.

El 29 de julio de 1958 Eisenhower firmó el Acta de fundación de la NASA, la cual empezó a funcionar el 1 de octubre de 1958 con cuatro laboratorios y unos 8000 empleados.

La intención de los primeros programas era poner una nave tripulada en órbita y ello se realizó bajo la presión de la competencia entre los EE.UU. y la URSS en la denominada carrera espacial que se produjo durante la Guerra Fría.

Programas de la NASA

El Programa Mercury

Artículo principal: Proyecto Mercury

5 de mayo de 1961: lanzamiento del cohete Redstone con la cápsula Freedom 7 del proyecto Mercury con Alan Shepard Jr. a bordo en el primer vuelo suborbital estadounidense. Para lanzar las misiones orbitales del Proyecto Mercury se usó el cohete Atlas.

El Programa Mercury comenzó en 1958 con el objetivo de descubrir si el hombre podía sobrevivir en el espacio exterior. El 5 de mayo de 1961 Alan B. Shephard fue el primer astronauta estadounidense al pilotar la nave Freedom 7 en un vuelo suborbital de 15 minutos. John Glenn se convirtió el 20 de febrero de 1962 en el primer estadounidense en orbitar la Tierra, durante un vuelo de 5 horas con la nave Friendship 7, que dio tres vueltas a la Tierra.

El Programa Gemini

Artículo principal: Programa Gemini

El 25 de mayo de 1961 el Presidente John F. Kennedy anunció que Estados Unidos debía comprometerse a “aterrizar a un hombre en la Luna y devolverlo sano y salvo a la Tierra antes del final de la década“, para lo cual se creó el Programa Apolo. El Programa Gemini fue concebido para probar las técnicas necesarias para el Programa Apolo, cuyas misiones eran mucho más complejas.

El programa comenzó con el Gemini 3 el 21 de marzo de 1965 y acabó con el Gemini 12 el 11 de noviembre de 1966. Edward White, quien posteriormente murió en el accidente del Apolo 1, hizo con el Gemini 4 el 3 de junio de 1965 la primera caminata espacial de un estadounidense. El 15 de diciembre de 1965 los Gemini 6 y 7, tripulados por dos astronautas cada uno, hicieron su primera cita espacial aproximando las naves hasta 1,8 m. El vuelo del Gemini 7 tuvo una duración de dos semanas, tiempo que se estimó necesario para las misiones Apolo. El 16 de marzo de 1966 la nave Gemini 8, tripulada por David Scott y Neil Armstrong, que luego sería el primer hombre en pisar la Luna, atracaron su nave a un cohete Agena preparando la maniobra de atraque entre el módulo lunar y la nave Apolo.

El Programa Apolo

Artículo principal: Programa Apolo

Buzz Aldrin camina sobre la superficie de la Luna durante la misión Apolo 11.

Durante los ocho años de misiones preliminares la NASA tuvo la primera pérdida de astronautas. El Apolo 1 se incendió en la rampa de lanzamiento durante un ensayo y sus tres astronautas murieron. La NASA, tras este accidente, lanzó un programa de premios para mejorar la seguridad de las misiones, el Premio Snoopy. El Programa Apolo logró su meta con el Apolo 11, que alunizó con Neil Armstrong y Edwin E. Aldrin en la superficie de la Luna el 20 de julio de 1969 y los devolvió a la Tierra el 24 de julio. Las primeras palabras de Armstrong al poner el pie sobre la Luna fueron, traducidas del inglés: «Este es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad» –aunque quiso decir “un hombre”, para hacer la contraposición individuo-humanidad, quizá por la emoción del instante histórico, se equivocó, lo que no deja de ser bastante humano. Diez hombres más formarían la lista de astronautas en pisar la Luna cuando finalizó el programa anticipadamente con el Apolo 17 en diciembre de 1972, cuyo resultado fue además de la recogida de muestras de regolito la instalación de equipos de estudio superficiales ALSEP.

El astronauta Charles M. Duke, Jr. en la misión Apollo 16.

La NASA había ganado la carrera espacial y, en cierto sentido, esto la dejó sin objetivos al disminuir la atención pública capaz de garantizar los grandes presupuestos del Congreso. Ni la casi trágica misión del Apolo 13, donde la explosión de un tanque de oxígeno casi costó la vida a los tres astronautas y les obligó a renunciar a pisar la Luna, pudo volver a atraer la atención. Las misiones posteriores al Apolo 17 (estaban planificadas varias misiones más, hasta el Apolo 20) fueron suspendidas. Los recortes del presupuesto, debidos en parte a la Guerra de Vietnam, provocaron el fin del programa. Los tres Saturno V no utilizados se usaron para el desarrollo del primer laboratorio estadounidense en órbita, el Skylab, y las ideas fueron en la línea de desarrollar un vehículo espacial reutilizable como el transbordador espacial. Poco conocido es el proyecto AAP (Apollo Applications Program), que debía ser el sustituto de las misiones Apolo, o el LASS, destinado a establecer una base habitada en la superficie del satélite.

Misiones no tripuladas

Aunque la inmensa mayoría del presupuesto de NASA se ha gastado en los vuelos tripulados, han habido muchas misiones no tripuladas promovidas por la agencia espacial.

En 1962 el Mariner 2 fue la primera nave espacial en hacer un sobrevuelo cercano a otro planeta, en este caso Venus. Los programas Ranger, Surveyor y Lunar Orbiter eran esenciales para evaluar las condiciones lunares antes de intentar el vuelo tripulado del programa Apolo. Posteriormente, las dos sondas Viking que aterrizaron en la superficie de Marte enviaron a la Tierra las primeras imágenes de la superficie del planeta. Quizá las misiones no tripuladas más impresionantes fueron los programas Pioneer 10, Pioneer 11, Voyager 1 y Voyager 2, misiones que visitaron Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno y enviaron impresionantes imágenes en color de todos ellos y la mayoría de sus satélites.

Cooperación entre EE.UU. y la Unión Soviética

El desarrollo ya logrado por las dos potencias espaciales tenía que producir un acercamiento entre la Unión Soviética y los Estados Unidos. Por lo tanto, el 17 de julio de 1975 un Apollo, encontrando un nuevo uso después de la cancelación del Apolo 18, se acopló a un Soyuz soviético en la misión Apolo-Soyuz para la que hubo que diseñar un módulo intermedio y acercar la tecnología de las dos naciones. Aunque la Guerra Fría duraría más años, este fue un punto crítico en la historia de NASA y el principio de la colaboración internacional en la exploración espacial. Después vinieron los vuelos del transbordador a la estación rusa Mir, vuelos de estadounidense en la Soyuz y de rusos en el transbordador y la colaboración de ambas naciones y otras más en la construcción de la Estación Espacial Internacional (ISS).

La era del transbordador

Transbordador Atlantis aterrizando en abril de 2002.

El Transbordador espacial se convirtió en el programa espacial favorito de la NASA a finales de los años setenta y los años ochenta. Planeados tanto los dos cohetes lanzadores como el transbordador como reutilizables, se construyeron cuatro transbordadores. El primero en ser lanzado fue el Columbia el 12 de abril de 1981.

Pero los vuelos del transbordador eran mucho más costosos de lo que inicialmente estaba proyectado y, después de que el desastre del Challenger en 1986 resaltó los riesgos de los vuelos espaciales, el público recuperó el interés perdido en las misiones espaciales.

No obstante, el transbordador se ha usado para poner en órbita proyectos de mucha importancia como el Telescopio Espacial Hubble (HST). El HST se creó con un presupuesto relativamente pequeño de 2000 millones de dólares, pero ha continuado funcionando desde 1990 y ha maravillado a los científicos y al público. Algunas de las imágenes han sido legendarias, como las del denominado Campo Profundo del Hubble. El HST es un proyecto conjunto entre la ESA y la NASA, y su éxito ha ayudado en la mayor colaboración entre las agencias.

En 1995 la cooperación ruso-estadounidense se lograría de nuevo cuando comenzaron las misiones de acoplamiento entre el transbordador y la estación espacial Mir, en ese momento la única estación espacial completa. Esta cooperación continúa al día de hoy entre Rusia y Estados Unidos, los dos socios más importantes en la construcción de la Estación Espacial Internacional. La fuerza de su cooperación en este proyecto fue más evidente cuando la NASA empezó confiando en los vehículos de lanzamiento rusos para mantener la ISS tras el desastre en 2003 del Columbia que mantuvo en tierra la flota de los transbordadores durante más de un año.

Costando más de cien mil millones de dólares, ha sido a veces difícil para la NASA justificar el proyecto ISS. La población estadounidense ha sido históricamente difícil de impresionar con los detalles de experimentos científicos en el espacio. Además, no puede acomodar a tantos científicos como había sido planeado, sobre todo desde que el transbordador espacial estuvo fuera de uso hasta marzo de 2005, deteniendo la construcción de la ISS y limitando su tripulación a una de mantenimiento de dos personas.

Durante la mayoría de los años 1990 la NASA se enfrentó con una reducción de los presupuestos anuales por parte del Congreso. Para responder a este reto, el noveno administrador de la NASA, Daniel S. Goldin, inventó misiones baratas bajo el lema más rápido, más bueno, más barato que le permitió a la NASA recortar los costes mientras se emprendía una gran variedad de programas aerospaciales. Ese método fue criticado y llevó en 1999 a las pérdidas de las naves gemelas Climate Orbiter y Mars Polar Lander de exploración de Marte.

Marte y más allá

Probablemente la misión con más éxito entre el público en los últimos años (1997) ha sido la de la sonda Mars Pathfinder y la Mars Global Surveyor. Los periódicos de todo el mundo llevaron las imágenes del robot Sojourner, desplazándose y explorando la superficie de Marte. Desde 1997 la Mars Global Surveyor estuvo orbitando Marte con gran éxito científico. Desde 2001 el orbitador Mars Odyssey ha estado buscando evidencia de agua en el planeta rojo, en el pasado o en el presente, así como pruebas de actividad volcánica.

En 2004 una misión científicamente más ambiciosa llevó a dos robots, Spirit y Opportunity, a analizar las rocas en busca de agua, por lo que aterrizaron en dos zonas de Marte diametralmente opuestas, encontrando vestigios de un antiguo mar o lago salado.

El 14 de enero de 2004, diez días después del aterrizaje de Spirit , el Presidente George W. Bush anunció el futuro de la exploración espacial. La humanidad volvería a la Luna en 2020 como paso previo a un viaje tripulado a Marte.

El transbordador espacial se retirará de circulación en el año 2011 y será reemplazado en 2014 por el Crew Exploration Vehicle, capaz de atracar en la ISS y dejar la órbita de la Tierra. El futuro del ISS es algo incierto, tras la destrucción del Columbia el 1 de febrero de 2003.

Florida, EE.UU., misión STS-95 del transbordador de la NASA el 31 de octubre de 1998.

Administradores de la NASA

Artículo principal: Administrador de la NASA
  1. T. Keith Glennan (1958-1961)
  2. James E. Webb (1961-1968)
  3. Thomas O. Paine (1969-1970)
  4. James C. Fletcher (1971-1977)
  5. Robert A. Frosch (1977-1981)
  6. James M. Beggs (1981-1985)
  7. James C. Fletcher (1986-1989)
  8. Richard H. Truly (1989-1992)
  9. Daniel S. Goldin (1992-2001)
  10. Sean O’Keefe (2001-2005)
  11. Michael Griffin (2005–2009)
  12. Charles F. Bolden, Jr. (2009)

Instalaciones

La NASA cuenta con 12 campos de instalación:

  • John F. Kennedy Space Center, Florida
  • Ames Research Center, Moffett Field, California
    • NASA Advanced Supercomputing facility
  • Hugh L. Dryden Flight Research Facility, Edwards, California
  • Goddard Space Flight Center, Greenbelt, Maryland
  • Jet Propulsion Laboratory, cerca de Los Ángeles, California
  • Lyndon B. Johnson Space Center, Houston, Texas
  • Langley Research Center, Hampton, Virginia
  • Lewis Research Center, Cleveland, Ohio
  • George C. Marshall Space Flight Center, Huntsville, Alabama
  • Michoud Assembly Facility, Nueva Orleans, Luisiana
  • John C. Stennis Space Center, Bahía de San Luis, Misisipi
  • Wallops Flight Facility, Wallops Island, Virginia
  • Ad Astra Rocket (AARC), Costa Rica

La NASA en España

La MDSCC (Madrid Deep Space Communications Complex) de Robledo de Chavela es la única instalación de la NASA en España y forma parte de la Red del Espacio Profundo. Su primera antena se colocó en 1961 para el programa Mariner. Esta antena, llamada DSS-61, se utiliza actualmente en el proyecto educativo PARTNeR. Al poco tiempo se instaló en el municipio cercano de Fresnedillas de la Oliva otra antena (apodada “la Dino”) para las misiones Apolo. Esta antena fue posteriormente trasladada a Robledo de Chavela. La tercera antena, también situada en esta localidad madrileña, fue la DSS-63, que fue construida con un diámetro de 64 metros y luego fue ampliada a 70 para realizar el seguimiento de las sondas Voyager cuando se extendió su misión más allá de Saturno. Existen otras antenas que tiene usos diversos.

Además, la Base Aérea de Zaragoza es la pista de aterrizaje de emergencia de la NASA.

 

http://es.wikipedia.org/wiki/NASA

Publicado octubre 30, 2011 por sbabri en Tecnología espacial

Cancer   Leave a comment

Cáncer

De acuerdo a una leyenda de la antigua Grecia, la figura de un cangrejo gigante fué colocada en el cielo de la noche por la diosa Hera para formar la constelación Cáncer. Hera prometió matar a Heracles, el héroe más famoso Griego. Hera intentó matar a Heracles de muchas maneras, pero cada vez su increíble fortaleza física le ayudó sobrevivir. Los Romanos le llamaban Hércules.

Hera puso un encantamiento para volver loco a Heracles, causando que éste cometiera un gran crimen. Para ser perdonado, tenía que realizar doce labores difíciles. Una de esas labores era la de destruír a la terrible serpiente de agua de nueve cabezas, la Hidra.

Durante la batalla entre Heracles y la Hidra, la diosa Hera mandó a un cangrejo gigante para ayudar a la serpiente. Pero Heracles, siendo tan fuerte, mató al cangrejo al escacharle el caparazón con sus pies. Por gratitud a su servicio, Hera colocó la imagen del cangrejo en el cielo de la noche.

Publicado octubre 30, 2011 por Mery en Mitos sobre constelaciones, Mitos y leyendas