El encuentro de los delfines en Green Back   Leave a comment


En Noviembre de 1960, un grupo muy selecto de físicos e ingenieros se dirigió a las remotas colinas de West Virginia para una pequeña conferencia informal. El encuentro se realizó en Green Bank bajo los auspicios de la Academia Nacional de las Ciencias, para discutir una pregunta que estaba sólo empezando a ganar respetabilidad científica: ¿Cuales son las posibilidades de establecer contacto con otros mundos? Una manera de darse cuenta de lo arriesgado que era el teman es que se decidió no anunciar la conferencia y no se hizo ninguna publicación oficial después del encuentro. La conferencia fue organizada por J.P.T. Pearman de la Junta Científica de la Academia Nacional de las Ciencias. Los otros diez asistentes incluían a Dana Atcheley, presidente de Microwave Associates, que donó el amplificador paramétrico del Proyecto Ozma, Melvin Calvin, un renombrado biólogo a nivel mundial que estudiaba los orígenes de la vida, Bernard Oliver, Vicepresidente de Investigación y Desarrollo de Hewlett-Packard, Carl Sagan, entonces un joven astrónomo de Cornell, Phillip Morrison y Giuseppe Cocconi, autores del artículo en Nature que supuso el lanzamiento de SETI, Frank Drake, del famoso proyecto Ozma, Su Shu Huang, astrónomo y experto en planetas extrasolares y su antiguo profesor Otto Struve, director del observatorio de Green Bank y anfitrión de la conferencia, y finalmente John Lilly, que recientemente había publicado su controvertido libro Hombres y Delfines, argumentando que los delfines eran una especie inteligente. Fue en tributo al famoso trabajo de Lilly que los asistentes a la conferencia se llamaban a si mismos La Orden de los Delfines. Para el desarrollo de SETI, el encuentro fue un suceso memorable. Por primera vez, la posibilidad de comunicación con civilizaciones alienígenas se discutía seriamente entre algunos de los científicos más importantes del mundo. Tan importantes de hecho, que uno de ellos, Melvin Calvin, fue galardonado con el premio Nobel de Química durante la conferencia. Fue maravilloso, comentaba Sagan en una entrevista en 1993, esos grandes científicos diciendo que no carecía de sentido pensar sobre este asunto. Había tanto razonamiento en el aire que finalmente traspasamos la ridícula barrera… Era como girar 180 grados desde el oscuro secretismo y la vergüenza. De repente se volvió respetable.

Publicado noviembre 2, 2011 por Mery en Mitos y leyendas, SETI

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