Los orígenes del proyecto OZMA   Leave a comment


Al mismo tiempo que Morrison y Cocconi especulaban sobre las señales alienígenas, un joven astrónomo llamado Frank Drake realizaba sus propias investigaciones de comunicaciones interestelares. Drake era miembro del Observatorio Nacional de Radioastronomía (NRAO) en Green Bank, West Virginia. En aquella época, la recién constituida NRAO estaba en la difícil extraña situación de ser un observatorio de radio sin radiotelescopio. El disco de 140 pies planeado estaba en sus primeras fases de lo que sería una construcción muy problemática. No se completaría hasta años más tarde. Como medida provisional, el NRAO compró un radiotelescopio de 85 pies, que estuvo operativo en Abril de 1959.

Como miembro reciente de Green Bank, Drake tomó parte en muchos de los proyectos de radioastronomía del NRAO. Su fascinación, en cambio, era la búsqueda de civilizaciones alienígenas. Como estudiante de radioastronomía en Cornell, Drake detectó una vez una fuerte señal aparentemente artificial procedente de la dirección de las Pléyades. Después de semanas de análisis, Drake llegó a la conclusión de que la señal estaba originada en la Tierra, pero la posibilidad de detectar una señal extraterrestre de radio permaneció en su mente.

En Marzo de 1959 Drake calculó que si una señal fuerte de radio se enviara desde la Tierra, utilizando la tecnología existente, podría ser detectada a una distancia de 10 años luz con un disco de 85 pies. En otras palabras, el nuevo radiotelescopio de Green Bank debería ser capaz de detectar señales de hasta 10 años luz de distancia, incluso si los transmisores no fueran más potentes que los disponibles en la Tierra. Drake observó que habían varias estrellas similares al Sol en una distancia de 10 años luz de la Tierra. Estas, razonó, eran buenas candidatas para empezar la búsqueda de inteligencia extraterrestre.

Un día, durante la comida en una tasca no muy lejos del observatorio, Drake trató el tema con sus colegas. ¿Sería posible utilizar el nuevo telescopio, que se estaba aún construyendo, para buscar extraterrestres? Fue, sin duda, una suerte para Drake que a diferencia del observatorio de radio de Jodrell Bank, que había rechazado a Morrison y Cocconi, el de Green Bank no estaba todavía operativo, y por eso su planificación futura era flexible. También tuvo la suerte de que Lloyd Berckner, el director provisional del NRAO, estaba presente en aquella comida, y dió el visto bueno a la propuesta de Drake. Drake le dió el nombre de Proyecto Ozma, por la Princesa Ozma de Oz, del cuento de Frank L. Baum.

Los siguientes meses hubo mucho trabajo en Green Bank. Pero incluso cuando el nuevo radiotelescopio estuvo operativo y comenzó a recolectar datos, Drake y sus colegas continuaron trabajando en el proyecto Ozma. Por razones de coste decidieron concentrarse en la banda de 1420 Mhz del hidrógeno. Esta era la frecuencia en la que la mayoría de los radiotelescopios trabajaban normalmente, así que se requerían menos alteraciones en el equipo existente. Al final, el precio de las piezas exclusivas de Ozma no fue más de 2000 dólares.

Dos sucesos combinados aceleraron el proyecto Ozma en 1959. Uno fue la designación de Otto Struve como primer director permanente del NRAO. Struve era famoso por su trabajo en la medición de rotación estelar, que según él podría indicar la presencia de planetas orbitando estrellas lejanas.

 

En la mente de Struve, era sólo un pequeño salto desde los planetas extrasolares a la inteligencia extraterrestre: apoyó a Ozma fervientemente. Además aportó al esfuerzo sus numerosos contactos y su don para las relaciones públicas. Mientras Drake y sus colegas temiendo por su respetabilidad académica y paz mental escogieron mantener el proyecto como secreto, Struve lo hizo público inmediatamente en una conferencia en el MIT. Es perro había salido de la bolsa, recordaba Drake años más tarde. Mirándolo ahora, todo fue positivo al hacerlo público. Conforme se extendía la publicidad del proyecto, llegaba el apoyo del público y valiosas donaciones en dinero y equipo.

El otro suceso fue la publicación del artículo de Morrison y Cocconi en Nature en Septiembre de 1959. Drake se alegró de que investigadores tan importantes trabajaran en líneas similares a la suya. En concreto, el artículo de Morrison y Cocconi daba apoyo teórico en la misma frecuencia que Drake había escogido para ahorrar costes: 1420 Mhz. Struve, de todas formas, estaba preocupado de que el equipo Ozma fuera desprovisto del tiempo prometido, y urgió a Drake para que empezara la búsqueda lo antes posible.

Publicado noviembre 2, 2011 por Mery en Mitos y leyendas

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