Leyenda Azteca sobre lel nacimiento de la luna y del sol   Leave a comment


LA EXPLICACION DEL MUNDO:La tierra era el centro del mundo. Por encima de ella había trece cielos en los que moraban los dioses y los astros y, por debajo, el Inframundo se componía de nueve pisos en los que habitaban diversas fuerzas, gobernadas por Mictlantecuhtli (“Señor del lugar de los muertos”) desde el piso inferior. El Sol salía por el este e iba ascendiendo por los distintos pisos hasta llegar al cenit o mediodía. Entonces comenzaba a bajar para adentrarse en el Inframundo, al oeste. Mientras iba haciendo su recorrido por los nueve pisos, la noche se apoderaba de la Tierra.Los mitos mexica explican las fuerzas de la naturaleza, el devenir de los días y las noches y justifican el domino azteca. Es muy importante la creación del Quinto Sol. Antes, el mundo había sido creado cuatro veces, y las cuatro había sido destruido por cataclismos. Los dioses decidieron probar de nuevo y se reunieron en Teotihuacán. Allí, uno se arrojó al fuego y se convirtió en Sol. Otro hizo otro tanto y fue la luna y, finalmente, todos los dioses hubieron de sacrificarse para que los astros se movieran y hubiera días y noches. De este sacrificio de los dioses se derivaba la obligación que tenían todos los hombres de proporcionar alimento al Sol con su sangre. El objetivo del sacrificio humano era ofrendar el corazón de la víctima para, de esta manera, hacer posible la continuación del mundo.El mito que se escenifica en el Templo Mayor es una explicación de la sucesión de los días y las noches que guarda cierta semejanza con el mito de Osiris en Egipto. Coatlicue (“La de la falda de serpientes”), diosa terrestre, concibió sin ayuda de varón, lo que enojó a su hija Coyolxauhqui (“La de los cascabeles en la cara”) y a sus 400 hermanos, los Huitznahua (“del sur”). Se pusieron de acuerdo para matar a la madre, pero en el momento decisivo, nació Huitzilopochtli, armado completamente, y los mató a todos. De ahí que Huitzilopochtli sea el Sol naciente que “mata” a la Luna (Coyolxauhqui) y a las Estrellas (los Innumerables del sur).Otros mitos relatan la invención de técnicas, el descubrimiento del maíz, u otorgan el patrocinio de los dioses a actividades concretas.LA CREACION DEL SOL, LA LUNA Y LAS ESTRELLAS.Según cuenta una leyenda azteca, los dioses se reunieron en la ciudad de Teotihuacán, cuando desapareció el sol que precedió al actual y decidieron que uno de ellos debía morir para convertirse en el nuevo sol.Sólo dos dioses se ofrecieron voluntarios: Tecuciztécatl, rico y poderoso, y Nanahuatzin, una pequeña deidad pobre y enferma de bubas. Luego, los aspirantes se retiraron a dos altísimos edificios -las pirámides del sol y de la luna- e hicieron penitencia durante cuatro días. Tecuciztécatl, dueño de inmensas riquezas, ofrecía hermosas plumas, bolas de oro macizo y preciosas agujas hechas de coral. Nanahuatzin, carente de recursos económicos, presentaba manojos de cañas, pelotas de hierba y espinas de cactos teñidas con su propia sangre.
Al quinto día, las deidades encendieron un gran fuego para que los candidatos se arrojaran a él. Tecuciztécatl intentó el salto tres veces, pero siempre se detuvo en el momento en el último momento lleno de miedo. Nanahuatzin, en cambio, no titubeó. Cerró los ojos y se lanzó sin dudar a la hoguera. Al ver el valeroso acto, el dios rico, avergonzado de su cobardía, se lanzó también al fuego. Hubo una larga y angustiosa espera. Al fin, salió el sol por el oriente e instantes después la luna, que brillaba tanto o más que él. Un dios, enfadado por la osadía de Tecuciztécatl, cogió un conejo y se lo arrojó a la cara, dejándole una marca que aún hoy conserva.A pesar de ello, el sol no se movía y las divinidades tuvieron que darse muerte para alimentarle con la energía vital encerrada en la sangre, proporcionando al astro la fuerza necesaria para emprender su recorrido diario.
Así nacieron el Sol, la Luna y las Estrellas.La pirámide del Sol de Teotihuacán, en México, se erigió entre los años 50 y 200 de la era cristiana. Está construida con adobes recubiertos de piedra y alcanza una altura de 61 metros. Se compone de cinco cuerpos construidos con el sistema de talud y tablero que flanquean una escalera ceremonial que conduce a su cima, donde se alzaba un templo. Está orientada al este, por lo que el sol se pone exactamente frente a ella en el solsticio de verano.

Publicado noviembre 16, 2011 por Mery en Mitos y leyendas

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